LA GLOBALIZACIÓN
      Perspectivas desde Euskal Herria

      Antxon Mendizabal


      EL PROCESO DE GLOBALIZACION

      La Revolución de la Microelectrónica

      La revolución de la microelectrónica se desarrolla en un contexto marcado por poderosos avances tecnológicos y científicos en la práctica totalidad de las disciplinas científicas: la comunicación, la bioquímica, la electrónica, la física molecular, el mundo aereo-espacial, etc (38). No es ningún secreto que los rápidos avances actuales en temas como la fusión nuclear, la computación óptica, la comunicación por satélite, bioenergía, superconductividad, etc. pueden alterar radicalmente el paisaje geopolítico del planeta.

      En lo referente a su incidencia en los procesos productivos se expresa fundamentalmente en la llamada revolución de la microelectrónica. El núcleo central de esta tecnología es el microprocesador de silicio, capacitado para realizar funciones aritméticas y lógicas, así como para procesar la información que recibe.

      La aplicación en el terreno socio-económico de las "nuevas tecnologías" derivadas de esta revolución de la microelectrónica (el robot industrial, las máquinas con control numérico, los sistemas de fabricación flexible, la aplicación de la informática en campos como el diseño, el dibujo y el cálculo, la telemática, etc) tiene amplias repercusiones en la dinámica económica, social y política de nuestro mundo actual. Precisamente, una característica fundamental de ésta revolución de la microelectrónica es la multiplicidad de sus efectos en las diversas manifestaciones de la vida en general y del trabajo en particular, provocando una serie de transformaciones.


      Trasformaciones en la estructura del empleo

      En primer lugar, la microelectrónica ha afectado a la estructura del empleo, provocando una terciarización de la economía, en detrimento de los puestos de trabajo agrícolas e industriales. Así, este proceso incidirá negativamente en los sectores como el transporte, distribución, bancos, compañías de seguros y administración pública. En cambio aumentará el empleo en educación, investigación, asesoramiento, hostelería, servicios sanitarios, transporte aéreo, etc. (39)

      A su vez, la microelectrónica plantea la necesidad de redefinir las diferentes tareas de los procesos productivos, provocando una nueva estructura de cualificación y calificación profesional, orientadas frecuentemente a tareas de concepción, programación, diseño, mantenimiento, información, control de calidad, métodos, investigación, etc.En consecuencia, se modifican las diferentes responsabilidades, funciones, competencias, actividades, etc. que habrán de buscar y encontrar nuevas formas de relación e integración, obligando a actualizar la mentalidad, actividades, comportamientos y formación de los trabajadores.


      Transformaciones en la organización del trabajo

      Es conocido que la aplicación en el sistema productivo de los nuevos descubrimientos tecnológicos y científicos modifica las relaciones técnicas y sociales que los agentes de la producción establecen entre ellos y con los medios de producción. Es mas, la historia demuestra que la implementación en los procesos productivos de ciertos medios de trabajo exigía condiciones sociales y políticas nuevas que cristalizaban una mayor iniciativa y libertad para el/la trabajador/ra al objeto de desarrollar las potencialidades productivas de las nuevas técnicas.

      Así, la necesidad de aprovechar los sistemas de irrigación artificial es también la base de la relativa libertad de las comunidades campesinas asiáticas (40) y la aplicación en occidente del "arado romano" para el trabajo de la tierra esta en la base de la caída de la latifundia esclavista y de su sustitución por otro sistema con menor dependencia personal, como era "el colonato" de la época antigua (41). Así también, la implementación del "sistema de máquinas" exige una clase de trabajador/ra liberado de las relaciones de dependencia personal que caracterizaba al feudalismo.

      En lo que a nosotros respecta, el análisis de la naturaleza de las tecnologías modernas derivadas de la revolución microelectrónica (que están basadas en el automatismo y se introducen rápida y masivamente en los talleres) muestra que la utilización productiva de las nuevas máquinas requiere un alto nivel de iniciativa y de autonomía por parte de los trabajadores/ras. De esta manera, vemos que allá donde se introducen las nuevas tecnologías, los principios de la revolución taylorista del trabajo: una persona = una tarea/un puesto de trabajo, se manifiestan cada vez mas obsoletos (42).

      En esta perspectiva, la implementación en el proceso productivo de las nuevas tecnologías derivadas de la revolución microelectrónica (microprocesadores, control numérico, telemática,robótica, sistemas de fabricación flexible, etc. ) ha incidido permitiendo la producción de series cortas y sofisticadas que solo pueden ser fabricadas en talleres flexibles, operando con mandos electrónicos que permitan programar cambios rápidos. Ahora bien, esto exige una organización del trabajo ágil, flexible y que muestre una gran adaptabilidad a las condiciones "aleatorias" de la producción.

      En estas circunstancias, la utilización productiva de las nuevas máquinas requiere un alto nivel de iniciativa y de autonomía por parte de los trabajadores/ras, de manera que revoluciona la base de la gestión modificando la organización tradicional taylorista del trabajo basada en la relación: trabajador/ra - puesto de trabajo e imponiendo una nueva relación: grupo de trabajadores/ras - zona de actividad. Aparece así la tecnología de grupos asistida por ordenador, particularmente adaptable a la fabricación por lotes y aplicable tanto al diseño como a la producción,en la que un equipo de trabajo se encarga de una "zona de actividad" de manera que cada miembro del equipo está obligado a desarrollar su polivalencia productiva (43).

      Vemos así que allá donde se introducen las nuevas tecnologías, aparece el carácter periclitado, desfasado y obsoleto de la organización científica del trabajo y del M.T.M. Pero ni las antiguas formas de producción, ni la enorme experiencia y saber acumulados a través de la organización científica del trabajo, con toda una cultura creada y una enorme inercia, no desaparecen de repente. En la práctica, ambos elementos se combinan de forma dialéctica y contradictoria, conformando en la época actual una "evolución propia" de la organización del trabajo, marcada por dos tendencias:

      • La primera tendencia se refleja en el desarrollo de la "variedad en los sistemas de organización del trabajo" (44). Por una parte asistimos a un mayor desarrollo del Taylorismo, del Fordismo y del M.T.M. y por otra parte observamos una tendencia hacia la búsqueda de mecanismos que contrarresten sus efectos negativos. Llevado a sus últimas consecuencias la O.C.T. produce trabajadores deshumanizados q ue destruyen el propio trabajo y no le sirven al capital. Es necesario pues, rehumanizar al trabajador, dando contenido a su tarea. Estas dos estrategias se utilizan simultáneamente en el ámbito de la organización del trabajo.

        Por un lado, la Taylorista, que organiza las tareas concreta de cada trabajador y que tiene como efecto la atomización y descualificación progresiva del mismo. Por otro, la estrategia de las relaciones humanas, de la participación, del enriquecimiento y rotación en el trabajo, etc. que va dirigida, no tanto a las tareas concretas, como al conjunto de la fuerza de trabajo de una determinada empresa.

      • La segunda tendencia se refleja en el desarrollo de la estrategia participacionista (45). Esta aparece un poco por todo como consecuencia de lo anteriormente expuesto y es utilizada por la empresa tanto para extraer del trabajador la potencialidad productiva que la organización científica del trabajo le ha inhibido, como para adecuarse a las nuevas exigencias productivas requeridas por las nuevas tecnologías.

        A nivel concreto, los paises desarrollados introducen progresivamente las experiencias de cogestión y aparecen los comités de participación, círculos de calidad y otros, para estudiar y discutir, tanto el desarrollo de la empresa como los procesos de producción mas concretos.

      De esta manera, diferentes modelos socio-organizacionales compiten en las arenas del mercado internacional. Sobre todos ellos emerge como vencedor el llamado modelo " toyotista" adaptándose a las peculiaridades políticas, socio-laborales y culturales de los diferentes lugares. Se trata del modelo de la industria japonesa, en el que el individuo se integra en un grupo de trabajo ("han") responsabilizado de una "zona de actividad" comportando diversas tareas. Aquí, el contramaestre (el "hancho") reparte las tareas en el seno del grupo, organizando entre los obreros un proceso de rotación en función de su grado de experiencia profesional.

      El modelo se basa en el desarrollo de la capacidad relacional y profesional de los miembros del grupo, débil diferenciación de estatus, igualitarismo en las condiciones de trabajo, adquisición progresiva de polivalencia profesional gracias a la rotación y movilidad interna, cohesión interna del grupo basada sobre la cooperación en el trabajo y fuerte competición entre los diversos grupos, sustituyendo a la competición individual. (46)


      Transformaciones en la estructura de la empresa

      Además, estas transformaciones producidas por la microelectrónica en la organización del trabajo afectan al conjunto de la unidad productiva, diseñando las nuevas tendencias de la empresa moderna. Aquí, el proceso de automatización e informatización, así como el desarrollo de los sistemas de comunicación e interconexión, están conduciendo a un nuevo sistema técnico-económico caracterizado por tres grandes tendencias (47).

      • La tendencia a aumentar progresivamente "la intensidad de la información" en la producción de bienes y servicios. Ello supone la construcción de fábricas que emplean técnicas de fabricación asistidas por ordenador y la sustitución de ciertos productos por servicios.

      • La tendencia a incrementar "la flexibilidad" en los talleres de fabricación, al objeto de poder diversificar mejor los productos. Aquí, el antiguo sistema de producción basado en grandes fábricas concebidas para reducir los costos unitarios en la fabricación de grandes series, se sustituye por la construcción de talleres flexibles fabricando series cortas, con mandos electrónicos que permiten programar cambios rápidos en la gama de productos y de los tiempos de producción.

      • La tendencia a la "integración" sistemática de todas las actividades empresariales. Aquí, gracias a la informática, la empresa del futuro podrá fusionar las actividades de concepción, producción, comercialización y coordinación en una red en la que todos los elementos estén interaccionados sobre la base de un flujo de informaciones multidireccionales.

      De esta manera, la nueva empresa moderna integra las diversas funciones en un mismo sistema de comunicación y gestiona la información y los procesos de decisión, buscando una eficacia y rentabilidad global.Movilidad de los asalariados, flexibilidad de los puestos de trabajo, polivalencia de las cualificaciones, autonomía de los grupos, descentralización, responsabilidad y autocontrol son las principales características de la nueva organización empresarial. En este nuevo sistema se trata de conciliar aspectos aparentemente irreconciliables como la cooperación y la competición, la especialización y la diversificación (48).

      En estos nuevos sistemas socio-técnicos, pierde peso específico el control del trabajo directo y de los costos directos, a favor de los factores estratégicos que diseñan un panorama de productividad global (49). En este sentido, el desarrollo de los factores motivacionales que conllevan a una implicación mas profunda de los asalariados en el proyecto común, se convierte en uno de los instrumentos mas eficaces de la competitividad.


      Transformaciones en el contrato de trabajo

      En efecto, es conocido que las sociedades modernas se erigen sobre una base civilizatoria que hace que los productores directos e indirectos de la plusvalía de una sociedad no puedan decidir sobre el contenido de esa plusvalía, sobre su destino, ni sobre la forma y manera en que debe ser organizada su producción. Este funcionamiento se justifica y legitimiza por la existencia de un contrato de trabajo entre los detentores de los medios de producción y los vendedores de la fuerza de trabajo que reserva a los capitalistas la dirección de la actividad productiva y la decisión sobre el contenido y destino de la plusvalía.

      No obstante, el análisis de la naturaleza de las tecnologías modernas derivadas de la revolución microelectrónica muestra que la utilización eficaz de la potencialidad productiva de las nuevas tecnologías requiere un alto nivel de cualificación e iniciativa por parte de los/las productores y revaloriza aquí los aspectos del capital intangible como la motivación, la cualificación, la capacidad de iniciativa, la creatividad, la inteligencia, etc., obligando a una "redistribución del poder" en el seno de la empresa (50).

      Para los trabajadores/ras se abre pues una oportunidad histórica que a nuestro juicio debe ser aprovechada para el cuestionamiento del "contrato de trabajo capitalista" cristalizando una línea que fomente el control de los procesos de trabajo por parte de la base social y conquiste el poder de decisión de esta misma base sobre el contenido y destino de la plusvalía producida.

      Pero la existencia en el mercado de trabajo de un personal estable e inmerso en los nuevos métodos de gestión "post-tayloristas", tiene su reverso dialéctico en el control que el capital ejerce sobre los procesos de selección. En efecto, a través de los criterios exigidos a la nueva mano de obra para su inclusión en estos núcleos privilegiados del mercado de trabajo, el capital establece unas condiciones sociales, políticas e ideológicas a los/las aspirantes, que están en la base de los procesos de "exclusión" de aquellos/as que no le son afines.

      Además, en una sociedad marcada por la escasa oferta de puestos de trabajo y por el proceso de funcionarización, estos procesos de exclusión convergen con otros (por razones ideológicas y políticas) paralelos procedentes del sector público. Los procesos de exclusión actúan de manera que los/las candidatos desechados en una selección acumulan puntos negativos y son mas fácilmente rechazados en las selecciones siguientes.

      Así, los procesos de exclusión transforman progresivamente a los sectores afectados en sectores marginados. La justificación a nivel social de este estado de cosas bajo el argumento burgués de que "no son buenos/as para el trabajo" hace que los afectados conozcan un deterioro progresivo de su personalidad e interioricen una psicosis de fracaso. Aquí, los/las marginados del trabajo se enfrentan solos a sus problemas transformándose en marginados de la sociedad y posteriormente de la comunidad.

      La existencia creciente de bolsas importantes de marginación que funcionan con ésta lógica reproduce con fuerza en la sociedad el individualismo y la cultura del miedo, de manera que se debilita considerablemente la capacidad de respuesta social a la miseria, marginación y sobreexplotación existentes.


      Transformaciones en el mercado de trabajo

      En lo que respecta a su incidencia en el mercado de trabajo, recogeremos como mas significativo:

      • El desarrollo del paro estructural. Es decir, el lento crecimiento de la economía mundial, con débiles tasas de incremento del PIB en las últimas décadas, va parejo con una aceleración de la innovación y desarrollo tecnológicos sin precedentes históricos (concretada por la implantación generalizada de procesos productivos semiautomatizados y la creciente implantación de procesos productivos totalmente automatizados) que ha revolucionado la productividad, haciendo innecesario gran parte del tiempo del trabajo empleado hoy en día en los procesos productivos. El resultado de este proceso es la aparición de un paro calificado como "estructural" e irresoluble en el interior de las actuales relaciones del funcionamiento capitalista (51).

      • El desarrollo de la flexibilidad socio-laboral..En efecto, la aplicación del just-in-time y la producción de series cortas convierte la flexibilidad socio-productiva en una base de la competitividad internacional; derivándose enormes presiones hacia la flexibilización socio-laboral, la eventualizacion del puesto de trabajo y la cultura de adhesión del trabajador a la empresa.La eventualización de la actividad productiva se traduce a su vez en eventualizacion del contrato de trabajo, permitiendo al capital la recuperación de las condiciones materiales (bajos salarios), políticas (nuevas relaciones de autoridad) e ideológicas (aceptación de la nueva lógica, reducción de la persona a la cultura empresarial) propicias para la nueva fase de acumulación.

      • La creación de nuevas estructuras laborales basadas en la descentralización y deslocalización del trabajo respecto a una oficina central. Es lo que se llama "el trabajo en casa" o "teletrabajo"que permite desarrollar la actividad laboral desde el propio hogar del trabajador/ra mediante una terminal con ordenador conectado a la empresa. Se trata de un trabajo generalmente individualizado, que exige una cierta polivalencia al trabajador/ra, y le permite trabajar en el hogar con toda una gama de alternativas y combinaciones que incluye casi siempre tecnologías de información y comunicación.

        Es evidente que esta nueva forma de "trabajo en el hogar", que se aplica solo para determinadas tareas productivas, representa la consolidación de una tendencia contrapuesta a los "equipos de trabajo" interdependientes que se implantan en aquellas empresas que utilizan nuevas tecnologías. Se trata de una forma de trabajo basada en una extrema flexibilidad laboral, que ahonda la subordinación del trabajador/ra al capital (permitiendo solventar, para determinadas tareas, las contradicciones sociales planteadas por las nuevas tecnologías en el seno de la empresa, de la manera mas favorable para el capital).

        En efecto, las nuevas estructuras organizativas y productivas basadas en la descentralización y deslocalización del trabajo agudizan la dispersión y el aislamiento laboral de los/las operarios, dificultando enormemente la actividad sindical y generando culturas desclasadas que se motivan exclusivamente en función de sus propios intereses personales.

        De esta manera el "trabajador/ra potencial" está a disposición del empresario (de forma que éste puede contratarle o despedirle cuando quiera), carece de derechos de antigüedad y de posibilidades de promoción, vive en la inestabilidad salarial y tiene que financiarse su propia seguridad social (52). El nuevo "trabajo a domicilio" permite a la mujer realizar su actividad laboral sin salir de su hogar, manteniendo la doble jornada de ésta y en un contexto familiar jerarquizado, ahonda su relaciones de subordinación personal y elimina la dimensión comunitaria y social que le proporcionaba la contratación por cuenta ajena en el trabajo de la fábrica.

        En EEUU existían 18 millones de "trabajadores/as a domicilio"en 1989. En Europa, son Gran Bretaña y Francia los Estados mas proclives a desarrollar esta modalidad de trabajo. Sin embargo, se considera que esta fórmula de trabajo, como consecuencia de la irrupción de las nuevas tecnologías de la comunicación, experimentará un enorme desarrollo a finales de siglo y principios del que viene. Así, se calcula que a principios del siglo XXI el 15% de la población trabajadora europea podrían realizar su actividad laboral desde su propio hogar. (53)


      Las Nueva Bases de la Globalización

      En el conjunto de los grandes acontecimientos económicos, tecnológicos, culturales y políticos de la globalización, remarcaremos tres variables que configuran su idiosincrasia y tipifican su especificidad. Ellas revelan "las nuevas bases" en las que se asienta la actual ofensiva globalizadora del capital.

      La Revolución del Conocimiento

      Como hemos podido apreciar, una de las características mas significativas de la introducción de las tecnologías modernas derivadas de la revolución microelectrónica deriva de su incidencia en la movilización de los recursos humanos en el seno de la empresa.

      En efecto, hemos precisado en el presente trabajo como la aplicación en la actividad humana de las tecnologías derivadas de la revolución de la microelectrónica de los últimos decenios plantea la necesidad de readecuar aspectos concretos de la vida empresarial, revalorizando el "capital intangible" conformado por la organización del trabajo, la motivación, la comunicación, la cualificación de los/las trabajadores y todo lo referente a la iniciativa, creatividad y capacidad innovadora de éstos/éstas (54). El capital intangible (capital humano) se convierte así en una base estratégica en aspectos como la acumulación, la lucha por el desarrollo y la cooperación.

      Para los pueblos del mundo en general y para los pueblos del Tercer Mundo en particular todo ello evidencia una nueva realidad: la revolución de la microelectrónica es también la "revolución del conocimiento" y ello convierte el intangible social de una comunidad (su sistema escolar, sus universidades, sus centros de investigación, sus sistemas de participación laboral y social, su I + D, etc.) en una base estratégica de desarrollo.

      Es nuevamente una gran posibilidad para los pueblos que mantienen su cohesión socio-política, su autoestima y su confianza en las fuerzas propias. Si la dotación de capital nos discrimina desde nuestro nacimiento, en cierta medida, las dotaciones en potencialidad e inteligencia humana nos democratiza a todos (sabiendo no obstante, que la inercia del pasado y un contexto económico, social, político, psicológico y cultural tiende con fuerza huracanada a reproducir la subordinación, el subdesarrollo y la discriminación).

      Ahora bien, es preciso considerar que una de las consecuencias de la redistribución internacional de las tareas antes mentadas (derivado de la división internacional del proceso de trabajo fordista) es la polarización de la cualificación entre el centro y la periferia. Asistimos así a la formación en el centro de un grupo de trabajadores/as altamente cualificados y retribuidos (conformando el "software" del proceso productivo) rodeados de unos sectores "fieles", no tan cualificados pero suficientemente estables y retribuidos como para asegurar ésta fidelidad.

      Contrariamente asistimos a la formación en la periferia (paises subdesarrollados y sectores marginados en los paises desarrollados) de una masa de trabajadores/as descualificados/das y desprofesionalizados/das, y en condiciones de trabajo sumamente precarias (trabajo a domicilio, subcontratas, eventuales, etc.), que reproduce, con formas nuevas, la rueda de la dependencia y del subdesarrollo (55).


      La Crisis del Modelo Fordista

      A mediados de los años 70, asistimos al hundimiento cuasi generalizado del modelo fordista que había dominado a las sociedades industrializadas posteriores a la segunda guerra mundial. Este modelo condicionaba anteriormente los procesos de producción, los métodos de trabajo, la redistribución de las plusvalías y los sistemas de regulación (56).

      • La crisis de la organización del trabajo fordista se deriva de la revuelta de los productores/as contra esta forma de organización. Un panorama de conflictos refleja la aspiración cada vez mas colectiva a un trabajo digno que permita la cualificación y realización de la persona. A su vez, las nuevas tecnologías revalorizan el papel estratégico del "capital intangible" en la economía y agudizan la crítica a una organización del trabajo que descualificando y deshumanizando al asalariado/da, lo convierte en ineficiente.

      • La crisis como régimen de acumulación se deriva del proceso de internacionalización, que convierte en obsoleta la regulación de la demanda a nivel del Estado-Nación; de las nuevas tecnologías, que permiten la producción de series cortas sofisticadas; y del agotamiento del ciclo productivo, que refleja una disminución de la tasa de beneficio medio en los sectores mayoritarios de la actividad industrial.

        Este proceso se combina con el ascenso de las luchas socio-políticas en los paises industrializados y en el Tercer Mundo, resultando una situación marcada por las fuertes alzas salariales, por importantes subidas en el precio de las materias primas y la energía y por incrementos en los costos financieros provocados por el creciente inmovilizado fijo necesario en los puestos de trabajo. En consecuencia, asistimos a la caída de la rentabilidad del modelo productivo fordista.

      • La crisis del fordismo como modo de regulación se deriva también del proceso de internacionalización, que traspasa recursos de la esfera social y del "Estado de Bienestar" a la parte activa de la economía, al objeto de aumentar la tasa de beneficio e impulsar la inversión productiva. Al final se cuestionó también el propio "Estado de Bienestar" y la sociedad del empleo estable y del consumo creciente, mientras amplios sectores de las sociedades industrializadas, sumergidos en la precarización y en la creciente exclusión, quedaban cada vez mas marginados/das de esta sociedad de consumo (57).


      La Ofensiva Neoliberal

      Los problemas derivados de la contradicción existente entre el carácter estatal de los modos de regulación consolidados en la era fordista y el carácter cada vez mas internacionalizado de la producción y de los mercados, son la base infraestructural sobre la que la nueva derecha vehiculiza su ofensiva neoliberal. El eje de esta ofensiva es la subordinación de toda lógica social o política a la lógica estrictamente económica impuesta por el mercado mundial.

      Se trata en esta línea de eliminar los servicios públicos, empresas y actividades socio-culturales que se consideren ineficientes y carentes de rentabilidad, desmantelando la limitada esfera social de muchos paises industrializados e impidiendo que se cree una mínima esfera social en los paises del Sur del Planeta. En estos paises del Tercer Mundo, la nueva ofensiva neoliberal exigirá la aplicación estricta de los planes de ajuste, con graves consecuencias para ámplias capas de la población empobrecida.Una serie de aspectos complementarizan el contenido de esta ofensiva neoliberal:

      • La consolidación del "nuevo" contrato de trabajo, de manera que el trabajador/ra no solamente vende su fuerza de trabajo y su tiempo de trabajo, sino también su "disponibilidad a cooperar" con los/las demás.

      • La agudización del modelo cultural "individualista" de la época fordista, fomentando una clase de persona que se mueve solo por el interés personal y está desligado de todo sentido de clase, colectivo o comunitario.

      • La generalización de la precariedad socio-laboral y/o de la exclusión social en los paises del Sur, haciendo que la lucha por la supervivencia y la universalización del miedo permitan la aceptación de las lógicas económicas, sociales, e ideológicas de la nueva fase de acumulación.

      • El desarrollo del corporativismo, cuyo exponente a nivel empresarial es la identificación de los trabajadores/ras con el proyecto de la empresa. La inestabilidad de la situación económica justificará este corporativismo empresarial frente al resto del mundo y la competencia.

      • La creación de sociedades duales o de dos velocidades en el que un sector de trabajadores/ras cualificados y semicualificados, gozando de cierto nivel de remuneración, estabilidad en el empleo, condiciones sindicales y protección social, convive con un amplío conjunto de parados/das y cuasi-parados/das sumergidos en la precariedad y la descualificación.

      • La agudización de la exclusión y discriminación de la mujer en nuestra sociedad, como consecuencia de la agravación de las desigualdades sociales provocada por el neoliberalismo.

      • La generalización de la lógica del orden, de la seguridad ciudadana y de la "paz policial", al objeto de defender a las Instituciones y a los sectores medios altos de la sociedad de la posible rebelión y agresión de los sectores desfavorecidos y pueblos oprimidos. (58)


      La Nueva División Mundial del Trabajo Social

      Esta ofensiva neoliberal se enmarca en el interior de un gran diseño macrosocial que profundiza y modifica la dinámica manifestada en la época de dominio fordista, concentrando el modelo toyotista, la empresa matriz, y la cualificación, en el centro del sistema. A su vez, se articula este centro con la subcontratación periférica, que concentra el neotaylorismo, la empresa auxiliar y la descualificación en la periferia del centro y en los paises del Tercer Mundo.

      La nueva división internacional del trabajo está considerablemente condicionada por la existencia de una serie de paises como Japón, Alemania, Paises Alpinos (Austria, Suiza, Dinamarca, Norte de Italia) y los paises Escandinavos, que habiendo cuestionado la organización científica del trabajo y al amparo de las nuevas tecnologías que posibilitan la producción de series cortas y sofisticadas, han interpretado que la causa fundamental de la crisis esta precisamente en la ausencia de tecnología y en la escasa implicación de la inteligencia humana en los procesos productivos. De esta manera, una parte significativa de las empresas importantes en estos paises, han recurrido a diversos niveles de "cooperación" en el proceso de trabajo y a diversas modalidades de implicación del saber y de la inteligencia humana en las actividades de la empresa.

      Asistimos así a la implantación progresiva del modelo "toyotista" en los paises del Centro, pasando de la producción de masa a la "especialización flexible" y estableciendo una organización del trabajo basada en el "trabajo de equipo", la rotación de las tareas, la semiespecialización de las personas, la competencia entre los grupos, la cohesión social, la fidelidad a la empresa etc.. Se perfila de esta manera una sociedad en la que un sindicalismo fuertemente establecido a nivel de la gran empresa negocia con la patronal la estabilidad del empleo a medio término, la organización del trabajo, la productividad, las buenas condiciones laborales y la elasticidad salarial, mientras una red de PYMES y un conjunto de distritos industriales basados en la flexibilidad, la precariedad y la ausencia de cobertura social, complementarizan el modelo.

      Además, el avance de la ofensiva neoliberal en un mercado cada vez mas internacionalizado hace que todos los paises busquen el desarrollo de sus exportaciones, recurriendo para ello a los descensos en los precios de venta y a las reducciones salariales. Como quiera que los paises con excedente comercial recurren también a la misma política de desarrollo de sus exportaciones y los demás paises, con mucha mas razón, están obligados a hacer la misma política (al objeto de reducir el déficit de su balanza comercial), tenemos que la crisis fordista de la oferta se convierte en una crisis mundial de la demanda.

      En esta coyuntura, la caída del socialismo real y la nueva integración de esos paises al área de la economía de mercado se combina con la necesidad de los EE. UU. de equilibrar sus cuentas exteriores y las tentativas desesperadas del Tercer Mundo para pagar su Deuda Externa, augurando una agudización de la competencia internacional.

      De todas maneras, la dinámica actual polariza una situación en la que los sectores mas cualificados conformarán un centro con altos salarios, flexibilidad interna y alta cualificación, mientras los sectores menos cualificados mantendrán su competitividad reduciendo los salarios e instaurando una flexibilidad salvaje (que evoluciona del Fordismo clásico, al Fordismo periférico y al Taylorismo mas primitivo).

      Como afirma Alain Lipietz, "todo hace pensar que la conformación de un mundo cada vez mas toyotista, con elevados salarios, alta tecnología y elevada cualificación en los paises del Centro (bajo hegemonía germano-nipona) se estructurará con una periferia en la que se generaliza el modelo neo-taylorista sobre procesos productivos intensivos en factor trabajo y asentados en bajos salarios y escasa cualificación". Así, el dumping social mantendrá la supervivencia de los paises periféricos y reducirá los espacios de los hombres libres" .

      De este modo, en una situación en la que los mercados se han internacionalizado pero no existen a nivel internacional mecanismos de regulación que regulen el crecimiento de la demanda, la regresión social y las malas condiciones sociales y laborales cimientan progresivamente las condiciones de la competitividad internacional, haciendo imparable el deterioro social. (59)


      La Crisis Socio-Política del Socialismo Real

      La caótica transición al capitalismo de los antiguos paises del socialismo real (fuerte desarrollo del paro, inflación desbocada,enorme agudización de las diferencias sociales, aparición de bolsas de pobreza y marginación, incremento de las mafias y de la delincuencia, endeudamiento y dependencia, etc.) y la cada vez mas evidente reubicación internacional del Este en un espacio periférico y dependiente del centro capitalista (en competencia con el Sur) muestran (superando el espejismo dorado) la verdadera naturaleza del desarrollo capitalista. A su vez, las reformas mercantilistas y capitalistas en los actuales paises del socialismo real (China, Vietnam, Cuba) se traducen en procesos de descomposición ideológica y política de estas sociedades.

      El derrumbe de los esquemas y estructuras de unas experiencias que identificaron propiedad estatal con propiedad social y, demasiadas veces, en nombre del socialismo ocultaron una realidad de imperialismo, despotismo y opresión, no debe hacernos olvidar dos preciosas aportaciones: su apoyo a significativas luchas de liberación nacional en el Tercer Mundo y las conquistas sociales.

      No obstante, el análisis de la quiebra socio-política del modelo anterior trasluce la enorme complejidad del cambio social, estructurando sus aspectos contradictorios en torno a cinco grandes ejes: la dialéctica entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, la dialéctica entre el carácter formal y el carácter real de la apropiación de los medios de producción, la dialéctica: mercado-planificación, las cuestiones nacionales y el derecho de autodeterminación y todo lo referente a las libertades individuales y la participación. (60)

      El análisis de estos procesos muestra también las tendencias estratégicas de los futuros proyectos sociales. Mencionaremos en este sentido, el protagonismo de los pueblos (llenando por primera vez de contenido a la lucha antimperialista) que reivindican procesos constituyentes y civilizatorios propios, el protagonismo de la sociedad civil, la quiebra de los sistemas burocráticos de planificación centralizada( que no de la planificación), la crisis del dirigismo, la importancia decisiva de la ideología y la revalorización de la democracia participativa y de la autogestión.

      No podemos olvidar que el proceso de transición ha estado definitivamente marcado por la sublevación de los pueblos oprimidos y pequeñas naciones contra las estructuras imperiales que se escondían tras el socialismo real. En este sentido, no sorprende observar como los pueblos mas pobres de la Unión Soviética como Azerbaidjan y los pueblos de Asia Central convergen con los mas ricos y de mayor conciencia social, como Lituania, Letonia, Estonia, o con los Eslovenos, Croatas, Bosnios, Macedonios y Albaneses de la Federación Yugoslava, para exigir juntos su libertad.

      Esta aparición de las nuevas pequeñas naciones como sujetos de soberanía en la arena internacional, es sin duda el aspecto mas positivo del balance de la Perestroika y hay que valorarlo como un gran avance para los pueblos oprimidos y una gran riqueza para la humanidad.

      En el terreno socio-económico, tras un período marcado por caídas iniciales de la producción superiores al -10% anual y brutales tasas de inflación, tendríamos que remarcar la desigual evolución de dos grupos de paises.

      En primer término estarían aquellos paises como Polonia, Chequia, Eslovaquia y Hungría,(que han conseguido algunas inversiones de multinacionales como General Motors,Lucchini, Thomson,Wolkswagen, Fiat ect, y algunas entradas de capital Alemán) y de manera mas relativa los Paises Bálticos y Eslovenia, en los que se vislumbra alguna posibilidad de recuperación.

      En el segundo grupo ubicaríamos al resto de paises de la Europa del Este y de la Ex-Unión Soviética, donde los problemas se acumulan y no se vislumbra ninguna recuperación.En este contexto, la Federación Rusa pretende jugar con su gran potencial económico-territorial, con el formidable aparato industrial-militar-nuclear heredado de la extinta Unión Soviética y con una pretendida legitimidad histórica, para erigirse en "gran potencia" regional.

      En su conjunto, estamos asistiendo a la aparición de una enorme bolsa de nuevos desempleados/as (mas de 22 millones en 1990) y al empobrecimiento progresivo de un antiguo segundo mundo que hoy, cada vez mas, se articula con el Sur. Las estadísticas revelan una situación en la que el sector de la población ubicado debajo del umbral de la pobreza alcanza en 1.992 el 19% en Hungría, el 44% en Polonia, el 25% en Chequia, el 54% en Bulgaria, el 52% en Rumania y el 62% en Rusia (61).

      La estructura del mercado de trabajo de una pais como Rumania en 1.996 revela que junto a la conformación de un 3% de la población con alta capacidad adquisitiva, encontramos un 40% de población precarizada, un 20% de pobres, un 7% de subalimentados y un 10% en la miseria mas absoluta. (62) En cierta manera la evolución rumana refleja la continua degradación de las condiciones de vida de la amplia mayoría de la población en cuasi todos los paises de Europa Central y Oriental.

      Los planes de ajuste del Fondo Monetario Internacional y las ayudas financieras del G-7 van encaminados precisamente a posibilitar la explotación de las reservas energéticas y yacimientos de materias primas de estos paises por las empresas del Norte, a la compra de sus empresas y sectores económicos estratégicos, a la aceleración del proceso de privatización y al ahondamiento de su dependencia.

      En el plano interno, este ha sido un proceso "donde los que perdieron ganaron" y la "antigua burocracia" que de manera jerárquica controlaba el poder y la sociedad mediante los mecanismos del sistema de planificación centralizada (por cuyo derrocamiento se movilizaron las masa populares) se ha convertido en la "nueva burguesía" que dirige los procesos de privatización y de transición hacia el capitalismo.

      Sin embargo, la gravedad de los problemas sociales y políticos creados en el proceso de transición están sirviendo para romper el hechizo de Occidente y originar una enorme dinámica política que está produciendo en algunos paises (Hungría, Polonia, Ex-R.D.A., Lituania, Rumania, Bulgaria, Ucrania y en la propia Rusia) vuelcos espectaculares que pugnan por mantener o recuperar sus conquistas sociales y se traducen en cambios de la situación ideológico-política (dentro siempre todavía de los límites de la aceptación de la dominación de la economía de mercado).

      En este sentido, conviene remarcar el carácter cualitativo de las recientes luchas obreras contra el nuevo "código de trabajo" en Chequia, de las huelgas sectoriales para mantener los niveles salariales en Rumania y de la multiplicidad de conflictos en sectores tan significativos como el automóvil, la siderurgia y el minero, en el interior de Polonia.

      Por otra parte, los nuevos aires Paneslavistas y la herencia de estructuras económicas desvertebradas y basadas en la dependencia de Moscú hacen que Rusia aparezca como el mayor enemigo de las independencias recién inauguradas. Los acontecimiento acaecídos en Georgia y en algunas zonas del interior de la Federación Rusa como Chechenia y Tartaria manifiestan peligrosamente la recuperación de la peor tradición del gran nacionalismo imperial ruso.


      El reforzamiento del carácter estructural de la marginación de la mujer

      a la página principal